lunes, 7 de julio de 2014

Etica y Moral

 Ética y Moral

La ética es una rama de la filosofía que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir. Y la Moral son aquellas reglas o normas por las que se rige el comportamiento o la conducta de un ser humano en relación a la sociedad (normas sociales), a sí mismo, y a todo lo que lo rodea. Otra perspectiva la define como el conocimiento de lo que el ser humano debe hacer o evitar para conservar estabilidad social.

 Diferencias entre Ética y Moral

a)     La ética es el estudio filosófico y científico de la moral y es teórica. La moral es práctica
.
b)     La ética Surge como tal en la interioridad de una persona, como resultado de su propia reflexión y su propia elección. La moral tiene una base social, normas establecidas en el seno de una sociedad.      

c)      La Ética Influye en la conducta de una persona pero desde su misma conciencia y voluntad. La Moral es un conjunto de normas que actúan desde el exterior o desde el inconsciente, una motivación extrínseca a la conciencia del sujeto.

d)     La Ética es el valor, más no el valor impuesto desde el exterior, sino el valor descubierto internamente en la reflexión de un sujeto. La Moral Impera el aspecto prescriptivo, legal, obligatorio, impositivo, coercitivo y punitivo.



Características de Ética y Moral

Ética:

▪ Es el hecho real que se da en la mentalidad de algunas personas.

▪ Es un conjunto de normas a saber, principio y razones que un sujeto ha realizado y establecido como una línea directriz de su propia conducta.

▪ La ética, es científica ya que existe la sistematización, la organización y está sujeta a comprobación.

▪ Es racional, ya que está basada en una metodología lógica, porque sigue una secuencia, iniciando por la Inteligencia, luego la voluntad y su punto culminante la libertad.

▪ Es normativa, porque establece su propio carácter por medio de normas o leyes personales.

Moral:

▪ Maneja asuntos que dañarían o beneficiarían significativamente a los seres humanos.

▪ Los estándares morales no se establecen o cambian por cuerpos de autoridad específicos.
 
▪ Los estándares morales deben referirse a otros valores incluso el interés personal. 
▪ Se basa en consideraciones imparciales.


▪ Están asociados con emociones y vocabularios especiales.

 Teorías de la Ética y la Moral

1.      Intelectualismo Moral:

Según esta teoría, conocer el bien es hacerlo: sólo actúa inmoralmente el que desconoce en qué consiste el bien. Puede comprobarse que esta teoría es doblemente cognitivista, ya que no sólo afirma que es posible conocer el bien, sino que además defiende que este conocimiento es el único requisito necesario para cumplirlo. El filósofo griego Sócrates fue el primero en mantener dicha postura ética, Para este pensador, no sólo el bien es algo que tiene existencia objetiva y validez universal, sino que, además, al ser humano le es posible acceder a él. Así pues, Sócrates concibe la moral como un saber. De la misma forma que quien sabe de carpintería es carpintero y el que sabe de medicina es médico, sólo el que sabe qué es la justicia es justo. Por lo tanto, para este filósofo no hay personas malas, sino ignorantes, y no hay personas buenas si no son sabias.

2.      Eudemonismo:

Muchas veces nos hemos preguntado para qué sirve tal o cual cosa, pero, en ocasiones, esta pregunta es absurda. Así, si preguntamos para qué sirve la felicidad, la respuesta sería que para nada, pues no es algo que se busque como medio para otra cosa, sino que se basta a sí misma, es un fin. Las éticas que consideran la felicidad (eudamonía) el fin de la vida humana y el máximo bien al que se puede aspirar son eudemonistas. Ahora bien, decir que el ser humano anhela la felicidad es como no decir nada, pues cada uno entiende la felicidad a su modo. Aristóteles fue uno de los primeros filósofos en defender el eudemonismo. Pero ¿qué entendía Aristóteles por felicidad? Todos los seres tienen por naturaleza un fin: la semilla tiene como fin ser un árbol; no podría ser menos en el caso del hombre. Como lo esencial del hombre (lo que le distingue) es su capacidad racional, el fin al que por naturaleza tenderá será la actividad racional. Así pues, la máxima felicidad del ser humano residirá en lo que le es esencial por naturaleza: la vida contemplativa, es decir, el ejercicio teórico de la razón en el conocimiento de la naturaleza y de Dios, y en la conducta prudente, que se caracteriza por la elección del término medio entre dos extremos, el exceso y el defecto

3.      Hedonismo:

La palabra hedonismo proviene del griego hedoné, que significa placer. Se considera hedonista toda doctrina que identifica el placer con el bien y que concibe la felicidad en el marco de una vida placentera. Aunque existen muchas teorías, suelen diferir entre ellas por la definición propuesta de placer. Los cirenaicos formaron una escuela iniciada por un discípulo de Sócrates, que fue Aristipo.  Según este filósofo, la finalidad de nuestra vida es el placer, entendido en sentido positivo como goce sensorial, como algo sensual y corporal, y no como fruición intelectual ni como mera ausencia de dolor. Al igual que los anteriores, el epicureismo identifica placer y felicidad. Sin embargo, a diferencia de estos, Epicuro define el placer como la mera ausencia de dolor. No se trata, pues, de buscar el placer sensual del cuerpo, sino la ausencia de pesar del alma. Esta serenidad o tranquilidad del alma (ataraxia) es el objetivo que debe seguir todo ser humano. ¿Cómo alcanzarla? El sabio que se conduce razonablemente y no escoge a lo loco lo que pueden ser sólo aparentes placeres logrará una vida más tranquila y feliz.

4.      Estoicismo:

       En un sentido amplio, pueden considerarse estoicas todas las doctrinas éticas que defiendan la indiferencia hacia los placeres y dolores externos, y la austeridad en los propios deseos. Ahora bien, en un sentido estricto, se conoce como estoicismo tanto la corriente filosófica grecorromana, iniciada por Zenón, como la teoría ética mantenida por estos filósofos La ética estoica se basa en una particular concepción del mundo: éste se encuentra gobernado por una ley o razón universal (logos) que determina el destino de todo lo que en él acontece, lo mismo para la naturaleza que para el ser humano. Por lo tanto, el ser humano se halla limitado por un destino inexorable que no puede controlar y ante el que sólo puede resignarse. Esta es la razón de que la conducta correcta sólo sea posible en el seno de una vida tranquila, conseguida gracias a la imperturbabilidad del alma, es decir, mediante la insensibilidad hacia el placer y hacia el dolor, que sólo será alcanzable en el conocimiento y la asunción de la razón universal, o destino que rige la naturaleza, y por tanto, en una vida de acuerdo con ella.

5.      Iusnaturalismo Ético:

Se puede calificar de iusnaturalista toda teoría ética que defienda la existencia de una ley moral, natural y universal, que determina lo que está bien y lo que está mal. Esta ley natural es objetiva, pues, aunque el ser humano puede conocerla e interiorizarla, no es creación suya, sino que la recibe de una instancia externa. Tomás Aquino es el filósofo que ha mantenido de forma más convincente el iusnaturalismo ético. Según este filósofo, Dios ha creado al ser humano a su imagen y semejanza y, por ello, en su misma naturaleza le es posible hallar el fundamento del comportamiento moral. Las personas encuentran en su interior una ley natural que determina lo que está bien y lo que está mal, gracias a que ésta participa de la ley eterna o divina.

6.      Formalismo:

Son formales aquellos sistemas que consideran que la moral no debe ofrecer normas concretas de conducta, sino limitarse a establecer cuál es la forma característica de toda norma moral. Según Inmanuel Kant, sólo una ética de estas características podría ser universal y garantizar la autonomía moral propia de un ser libre y racional como el ser humano. La ley o norma moral no puede venir impuesta desde fuera (ni por la naturaleza ni por la autoridad civil), sino que debe ser la razón humana la que debe darse a sí misma la ley. Si la razón legisla sobre ella misma, la ley será universal, pues será válida para todo ser racional. Esta ley que establece como debemos actuar correctamente, sólo es expresable mediante  imperativos (mandatos) categóricos (incondicionados).
Estos se diferencian de los imperativos hipotéticos, propios de las éticas materiales, que expresan una norma que sólo tiene validez como medio para alcanzar un fin. Por contra, el imperativo categórico que formula Kant es: Obra de tal modo que tu acción pueda convertirse en ley universal. Este imperativo no depende de ningún fin y, además, no nos dice qué tenemos que hacer, sino que sirve de criterio para saber qué normas son morales y cuáles no. Establece cuál es la forma que debe de tener la norma para ser moral: sólo aquellas normas que sean universalizables serán realmente normas morales.

7.      Emotivismo:

Por emotivismo se entiende cualquier teoría que considere que los juicios morales surgen de emociones. Según esta corriente, la moral no pertenece al ámbito racional, no puede ser objeto de discusión o argumentación y, por tanto, no existe lo que se ha llamado conocimiento ético. David Hume es uno de los máximos representantes del emotivismo. Afirma que las normas y los juicios morales surgen del sentimiento de aprobación o rechazo que suscitan en nosotros ciertas acciones. Así, una norma debe ser sincera o un juicio moral como decir la verdad es lo correcto, se basan en el sentimiento de aprobación que provocan las acciones sinceras y en el sentimiento de rechazo que generan las acciones engañosas. Para los emotivistas, los juicios morales tienen la función de suscitar esos sentimientos no solo en mí, sino en el interlocutor y, así, promover acciones conforme a estos: la función que poseen los juicios y las normas morales es influenciar en los sentimientos y en la conducta del interlocutor.

8.      Utilitarismo:

Es una teoría ética muy cercana al eudemonismo y al hedonismo, pues defiende que la finalidad humana es la felicidad o placer. Por ello, las acciones y normas deben ser juzgadas de acuerdo con el principio de utilidad o de máxima felicidad. Al igual que las anteriores, constituye una ética teleológica, pues valora las acciones como medios para alcanzar un fin y según las consecuencias que se desprendan de ellas: una acción es buena cuando sus consecuencias son útiles (nos acercan a la felicidad) y es mala cuando sus consecuencias no lo son (nos alejan de ella). Según John Stuart Mill, la principal diferencia entre el utilitarismo y el hedonismo clásico (epicureismo) es que el primero trasciende el ámbito personal: no entiende por felicidad el interés o placer personal, sino el máximo provecho para el mayor número de personas. El placer es un bien común. Mill distingue entre placeres inferiores y superiores: hay placeres más estimables que otros según promuevan o no el desarrollo moral del propio ser humano.

9.      Ética Discursiva

Heredera y continuadora de la ética kantiana, la ética del discurso o ética dialógica es formal y procedimental, pues no establece normas concretas de acción, sino el procedimiento para determinar qué normas tienen valor ético. El criterio es similar al kantiano, pero formulado de modo distinto. Si en Kant tenía validez aquella norma que podía convertirse en ley universal, para las éticas discursivas es norma moral aquella que es aceptable por la comunidad de diálogo, cuyos participantes tienen los mismos derechos y mantienen relaciones de libertad e igualdad, esto es, a lo que se llega a través del diálogo y no del monólogo. Para Jürgen Habermas, sólo tienen validez aquellas normas aceptadas por un consenso en una situación ideal de diálogo. Esta situación de diálogo debe de cumplir una serie de requisitos: todos los afectados por una misma norma deben participar en su discusión; todos los participantes deben tener los mismos derechos y las mismas oportunidades de argumentar y defender sus posturas; no puede existir coacción de ningún tipo y todos los participantes deben intervenir en el diálogo teniendo como finalidad el entendimiento.

Semejanzas entre Ética y Moral

a)     La Ética, la Moral y el Derecho; no podrían ser tales, si no existe una actividad reflexiva, consciente y libre del ser humano que se orienta hacia el deber ser.
b)     La Ética, la Moral y el Derecho; son disciplinas que se ocupan de la conducta humana.

c)      La Ética, la Moral y el Derecho; son disciplinas normativas que definen el bien y el mal y nos encaminan hacia el primero.

d)     La Ética, la Moral y el Derecho; conciben la idea de ser sistemas de regulación del comportamiento humano.
e)     La Ética, la Moral y el Derecho; se refieren al deber ser, discriminan entre acciones aceptables e inaceptables.

Doctrinas de Ética y Moral

La ética y la moral empezó a desarrollarse, estudiarse y analizarse en la Antigua Grecia por medio de:

1.      La temprana ética griega:

En el siglo VI a.C. el filósofo heleno Pitágoras desarrolló una de las primeras reflexiones morales a partir de la misteriosa religión griega del orfismo. En la creencia de que la naturaleza intelectual es superior a la naturaleza sensual y que la mejor vida es aquélla que está dedicada a la disciplina mental, fundó una orden semireligiosa con leyes que hacían hincapié en la sencillez en el hablar, el vestir y el comer. Sus miembros ejecutaban ritos que estaban destinados a demostrar sus creencias religiosas.

En el siglo V a.C. los filósofos griegos conocidos como sofistas, que enseñaron retórica, lógica y gestión de los asuntos públicos, se mostraron escépticos en lo relativo a sistemas morales absolutos. El sofista Protágoras enseñó que el juicio humano es subjetivo y que la percepción de cada uno sólo es válida para uno mismo. Gorgias llegó incluso al extremo de afirmar que nada existe, pues si algo existiera los seres humanos no podrían conocerlo; y que si llegaban a conocerlo no podrían comunicar ese conocimiento. Otros sofistas, como Trasímaco, creían que la fuerza hace el derecho. Sócrates se opuso a los sofistas. Su posición filosófica, representada en los diálogos de su discípulo Platón, puede resumirse de la siguiente manera: la virtud es conocimiento; la gente será virtuosa si sabe lo que es la virtud, y el vicio, o el mal, es fruto de la ignorancia. Así, según Sócrates, la educación como aquello que constituye la virtud puede conseguir que la gente sea y actúe conforme a la moral.

2.      Escuelas griegas de ética:

La mayoría de las escuelas de filosofía moral griegas posteriores surgieron de las enseñanzas de Sócrates. Cuatro de estas escuelas fueron creadas por sus discípulos inmediatos: los cínicos, los cirenaicos, los megáricos (escuela fundada por Euclides de Megara) y los platónicos.
Los cínicos, en especial el filósofo Antístenes, afirmaban que la esencia de la virtud, el bien único, es el autocontrol, y que esto se puede inculcar. Los cínicos despreciaban el placer, que consideraban el mal si era aceptado como una guía de conducta. Juzgaban todo orgullo como un vicio, incluyendo el orgullo en la apariencia, o limpieza. Se cuenta que Sócrates dijo a Antístenes: "Puedo ver tu orgullo a través de los agujeros de tu capa".
Los cirenaicos, sobre todo Aristipo de Cirene, eran hedonistas y creían que el placer era el bien mayor (en tanto en cuanto no dominara la vida de cada uno), que ningún tipo de placer es superior a otro y, por ello, que sólo es mensurable en grado y duración.
Los megáricos, seguidores de Euclides, propusieron que aunque el bien puede ser llamado sabiduría, Dios o razón, es 'uno' y que el Bien es el secreto final del universo que sólo puede ser revelado mediante el estudio lógico.
Según Platón, el bien es un elemento esencial de la realidad. El mal no existe en sí mismo, sino como reflejo imperfecto de lo real, que es el bien. En sus Diálogos (primera mitad del siglo IV a.C.) mantiene que la virtud humana descansa en la aptitud de una persona para llevar a cabo su propia función en el mundo. El alma humana está compuesta por tres elementos el intelecto, la voluntad y la emoción cada uno de los cuales poseen una virtud específica en la persona buena y juega un papel específico. La virtud del intelecto es la sabiduría, o el conocimiento de los fines de la vida; la de la voluntad es el valor, la capacidad de actuar, y la de las emociones es la templanza, o el autocontrol.
La virtud última, la justicia, es la relación armoniosa entre todas las demás, cuando cada parte del alma cumple su tarea apropiada y guarda el lugar que le corresponde. Platón mantenía que el intelecto ha de ser el soberano, la voluntad figuraría en segundo lugar y las emociones en el tercer estrato, sujetas al intelecto y a la voluntad. La persona justa, cuya vida está guiada por este orden, es por lo tanto una persona buena. Aristóteles, discípulo de Platón, consideraba la felicidad como la meta de la vida. En su principal obra sobre esta materia, Ética a Nicómaco (finales del siglo IV a.C.), definió la felicidad como una actividad que concuerda con la naturaleza específica de la humanidad; el placer acompaña a esta actividad pero no es su fin primordial. La felicidad resulta del único atributo humano de la razón, y funciona en armonía con las facultades humanas. Aristóteles mantenía que las virtudes son en esencia un conjunto de buenos hábitos y que para alcanzar la felicidad una persona ha de desarrollar dos tipos de hábitos: los de la actividad mental, como el del conocimiento, que conduce a la más alta actividad humana, la contemplación, y aquéllos de la emoción práctica y la emoción, como el valor. Las virtudes morales son hábitos de acción que se ajustan al término medio, el principio de moderación, y han de ser flexibles debido a las diferencias entre la gente y a otros factores condicionantes. Por ejemplo, lo que uno puede comer depende del tamaño, la edad y la ocupación. En general, Aristóteles define el término medio como el estado virtuoso entre los dos extremos de exceso e insuficiencia; así, la generosidad, una virtud, es el punto medio entre el despilfarro y la tacañería. Para Aristóteles, las virtudes intelectuales y morales son sólo medios destinados a la consecución de la felicidad, que es el resultado de la plena realización del potencial humano.

Filosofía de la Ética y la Moral

       Como anteriormente en la definición de ética se expresó que la misma es una rama de la filosofía con características de la misma. Si su materia se lo permite habrá de convertirse en ciencia.
       Estudia la moral que es algo que enfrentamos en la vida diaria y tiene que ver con el bien y el mal. La ética aplicada a lo que hacemos actualmente se le llama deontología. La moral no es algo material, es parte de la historia con hechos que la van estableciendo. La ética estudia los actos humanos que son su objeto material y el objeto formal seria la bondad y maldad de los actos humanos. A la ética no le corresponde el análisis de la conducta humana tal como debe realizarse (esto le compete a la sociología), sino que da normas de derecho para ejecutar actos humanos correctamente, es decir, buenos, acordes con la razón.
La ética no crea la moral, la ética se encuentra con una serie de morales efectivas ya dadas, y partiendo de ellas tratar de establecer la esencia de la moral. Tampoco la ética es la moral, y por ello no puede reducirse a un conjunto de normas, su misión es explicar la moral efectiva y así influir en la moral misma.
La ética puede ser concebida de dos maneras: 

-Idealismo. Aquella que supone que lo que existe viene de una idea.

-Materialismo. Supone que todo lo que existe tiene en sus orígenes algo material. 

Son actos morales aquellos que pueden ser juzgados bien o mal. La relación entre la ética con otras ciencias son de diferentes tipos. Por ejemplo, la psicología es una ciencia muy importante para la ética ya que permite entender los comportamientos del hombre y en estos comportamientos van incluidos aquellos actos que son moralmente juzgados. 
Así, cada ciencia va armando sus propias normas morales, cada profesión o profesionista actúa o ejerce su profesión con ciertas reglas que no tienen ninguna repercusión legal sino moral. 
Los poderes de la ciencia siempre se han asociado con intensiones perversas sin embargo, la ciencia no es la mala ni tampoco los científicos, lo malo seria las intenciones y el uso que se le da a los descubrimientos. La secularización hace que la ciencia funcione de acuerdo a sus principios.
La ciencia no tiene conciencia, ella no es la responsable de las consecuencias buenas o malas, en muchas ocasiones el científico tampoco está consciente del mal que un descubrimiento puede traer consigo o del uso que otra persona pueda darle.
Existe una rama de la filosofía que es la axiología (encargada del tratado de los valores). El valor tiene sus propiedades y características: 

1. Bipolaridad. En donde los valores van en pares o sea que a un valor positivo le corresponde un valor negativo o viceversa. Es la característica por la cual los valores se dan en pares, uno positivo y otro negativo; pero solo el positivo existe efectivamente; el valor negativo solo es una privación de la correspondiente adecuación.

2. Trascendencia. Consiste en que los valores se dan de un modo perfecto solo en su ausencia; pero cuando se encarnan en los seres materiales, existen de un modo imperfecto. 

3. Preferibilidad. Aquí es donde el hombre toma algunos valores,  con respecto al término negativo o positivo.

4. Objetividad. Consiste en que los valores se dan en las cosas o personas independientemente de que seas conocidos o no. 
Los valores pueden ser ordenados en cuanto a su importancia: 

•   Valores infrahumanos. Fuerza, salud, placer, poder.
•   Valores inframorales. Riqueza, éxito, verdad, inteligencia.
•   Valores morales. Prudencia, justicia, templanza.
•   Valores religiosos. Santidad, divinidad, gracia, amistad.

El acto moral es un acto sancionado por los otros, y estos otros lo calificaran de bueno o malo. El respeto de las normas no siempre es moral. Las omisiones también son actos morales. La moral y la ética es algo social. Así pues la estructura del acto seria: el motivo por el cual se realiza el acto, conciencia del fin, conciencia de los medios y el resultado.
Sería bueno que siempre que pensemos en hacer algo pensemos primero en la estructura de este y así tomar la decisión de hacerlo o no, evitaríamos problemas algunas veces. 
Todo acto moral tiene que tener libertad que es la característica principal de todos los actores morales ya que si alguien te está presionando o de alguna forma te ínsita a que lo hagas este ya perdió libertad, por lo tanto ya no fue un acto moral. Esto es así porque se supone que la moral, los valores y principios son propios en los que tú decides lo que para ti es bueno o malo, tú haces el propio juicio de tus actos y de esta manera calificas también los actos de los demás. 
La moral tal vez no ocupe fundamentarse porque no podemos andar fundamentando todas nuestras acciones. La base de la fundamentación es el sentido y este espera ser más bien fundamentado que sentido. El sentido nos permite entender todo pero no al sentido mismo. La moral no se fundamenta se recibe.

 Autores de Ética y Moral

Algunos de los Autores que centraron su atención a la escritura, desarrollo, estudio y desglosamiento de la ética y la Moral son los siguientes:
San Agustín y Santo tomas, Platón, Aristóteles, Sócrates, Marco Tulio Ciceron, Panecio, Marco Aurelio y muchos otros. Pero quienes sin duda innovaron y fueron la base para el desarrollo de las teorías y doctrinas que han evolucionado hasta el día de hoy son Platón, Aristóteles y Sócrates.

¿Qué tiene que ver este tema en la conducta del ser humano con el derecho?

Sin duda la ética y la moral se vinculan de manera extraordinaria al derecho, en primer lugar porque juntas estudian, regulan y sancionan el comportamiento, la conducta y todo lo referente a la acción humana. Motivo por el cual el ser humano está limitado por cualquiera de los tres aspectos, y el derecho viene a ser quien de forma coactiva induzca al ciudadano a la corrección de su comportamiento, si el mismo no se desenvolviese de la mejor manera. La ética son patronos teóricos que la sociedad va desarrollando en la que el comportamiento de los integrantes de la misma, se estudia, analiza y crítica imponiendo sanciones muy leves al infractor. La moral por otra parte nace del raciocinio de cada persona y no es teórica sino práctica, es la distinción que hace el ser humano entre lo correcto y lo incorrecto. Y el Derecho son normas, reglas y principios plasmados en textos legales que establecen el patrón de conducta a seguir por todos los ciudadanos de un país para la consecución del bien común, y además trae consigo las sanciones que se impondrán a quien viole lo establecido.